sábado, 13 de abril de 2013

DE LA SERENA A CALDERA, (BAHÍA INGLESA)


INTRODUCCION
Ahora son las 16:53 del lunes 15 de abril de 2013.  Llevo todo el día enganchado “como un loco” a la computadora. Ayer quería tener la crónica editada y publicada, no sucedió, por eso no quiero que pase de hoy.
No se si es un defecto o una virtud, pero si se que es un hecho. No me gusta hacer las cosas bien si las puedo hacer mejor, y eso se nota en el tiempo empleado, y en mis neuronas, claro. Tambien se nota y mucho en mi satisfacción una vez terminado.
Hay varias fotos panorámicas que son bastante grandes. Podéis verlas con dos programas bastante más sencillos que el clásico. Galería Fotográfica de Windows Live, y Microsoft Office Picture Manager, seguro que hay más pero los desconozco. No tengo comisión con el Sr. Gates, pero es una lástima que no podáis ampliar las fotos, y ver todos los detalles que contienen. Todas tienen más de 1 metro.
He grabado varios vídeos que no he podido subir, después de múltiples intentos he desistido…
¡Que lo disfrutéis!
¡¡Que yo ahora descanso!!

Llevo 61 dias hasta llegar a Caldera. He hecho un total de 1.850 km en ese tiempo, es muy poco. 1.000 km. al mes es poco, y aun he hecho menos, tengo que, por lo menos, recuperar esos 150 km. en los proximos 1.000 km.

El recorido hasta la fecha esta marcado en verde "regalón"
Falta un poco de Santiago a Los Andes, la primera etapa.
El viernes 29 por la comida en familia no salí, el sabado 30 la cosa ya iba en serio, pero hasta las 17:00 no tenía las cosas listas, y claro, para salir a esa hora mejor quedar.

Por fin he salido de la Serena!!!
Pensé que nunca iba a suceder. No es que me echasen de la casa F.F., pero me lo han facilitado. Me dijeron que el domingo iban a salir todos, y aunque no sería la primera vez que me quedo solo en su casa, me lo tome como una invitación en toda regla a marcharme. Sabía que no lo era, pero me interesaba pensarlo, sino quizá aun siguiera el La Serena.

Antes de salir visité el jardín japonés de la Serena, interesante visita, y positiva iniciativa de una empresa minera. Fue la despedida de La Serena, aunque creo que no será la última.
Hoy es domingo 31 de abril de 2.013, día para recordar pues me será muy difícil olvidarme de la familia F.F.

La ruta 5, también conocida como Panamericana, por cierto, ¿alguien puede decirme que significa el prefijo pana?, decía. Esta ruta, sobre todo la salida de La Serena, es horrible por los camiones. No te pasan por encima y te revientan el cerebro por que luedo tendrian “papeles” con el Estado que si no...???
No es que sean los más “fuertes” de la ruta, eso no es lo peor. Lo peor es que ejercen de ello. Sin duda son peores estos que los argentinos, pero solo por una cuestión estadística. En Chile hay más. Sin duda la mayoría son correctos, pero la excepción es demasiado numerosa. Sin polémicas, ¡para que luego me vengan con las milongas de por que no llevo casco!, repito, sin polémicas sobre el uso del caso. Aquí es voluntario y yo cumplo con la ley como cívico ciudadano que me considero, y ejerzo, por lo menos en este caso, en los demás me esfuerzo por serlo. Además de las “maneras” de los camiones, es que “solo” hay camiones de gran porte, casi no pasan autos, literalmente la ruta 5 es de los camiones, por lo menos en este tramo. Este fue el primer motivo por el que decidí dejar “la 5” en Vallenar, y continuar por la costa, gran acierto.

Hoy he descubierto algo que se ha convertido en una característica paradójica de este desierto, el más árido del mundo. Es un desierto, no llueve, pero el cielo esta lleno de agua que viene del Pacífico. Hay una humedad tal que casi todo el día esta nublado y con niebla. Hay días que sobra el casi…¡Pero no llueve!
De hecho los automóviles están obligados a circular con las luces encendidas.


No llegue a La Higuera. Esta población, cabeza de Comuna, esta unos 2 km alejada de “La 5” En el cruce, un caballero de nombre Jorge, me autorizó a campar en su parcela, con lo que no me separé de “La 5”, espero poder presentároslo. Todo depende en estos momentos de que pueda pasar el video del i-pod al “PCín”. Varios dias después de escribir lo anterior aun no he podido pasarlo, tal vez sea por que pesa demasiado, son casi 9 min. en H.D.  Es semi-drama, es un simpático vídeo, con una no menos simpática y mejor persona, simpre dispuesta a ayudar, aunque a veces en exceso. Me recordó a los marroquís. Te tienen que ayudar siempre, que necesites ayuda, la quieras o no, no importa. Lo único que les importa es su voluntad de ayudar, tu no.

Por cierto, he tenido la segunda invasión de hormigas, y ya van dos. Estas eran tan increíblemente pequeñas que llegue a la conclusión de que entraron en la carpa por la cremallera, justo en el ínfimo hueco que hay a los lados del punto de contacto de los dos carros. Una fue capaz de entrar a un pan que estaba empaquetado en plástico por una maquina industrial, y obviamente estaba sin abrir. Con esta perspectiva podéis imaginar como estaban las alforjas delanteras, la despensa y la cocina.

El lunes 1, después de grabar un vídeo ilustrativo de la finca de Jorge,que aún no he podido pasar al computador, salí sin demasiados hechos interesantes en la ruta. Solo las atípicas animadoras que salen a veces al arcén a dar un poco de color al asunto de circular por el margen derecho de la ruta. No animan a pedalear, más bien al contrario, a bajarse y coger la cámara. La falta de experiencia con este tipo de fauna hace que me de un poco de miedo, me siento inseguro mirándola por el visor, y no directamente. Lo que si es cierto, es que por la falta de costumbre acercarme lo mínimo, no vaya a ser que...

Esta es otra de mis animadoras favoritas, es en Menorca.

Martes 2 de abril. He estado mirando y remirando la ruta hasta San Pedro de Atacama, desde la Cuesta Pajonales . Tenía pensado ir por Argentina, pasar el Paso San Francisco, y retornar por el Paso Sico o el Paso Jama. Son unos 500 km. más, lo he mirado y remirado, y he decidido no hacerlo. No es por los 500 km. de más, sino por que hay un tramo de unos 500 km de ripio que tienen muy mala pinta. El desierto de Atacama puede ser el más árido del mundo, pero cada 10, 20 km puedo conseguir agua, pues la densidad de población en Chile es mucho mayor que en argentina. Los desiertos argentinos son mucho más desiertos que los chilenos en lo que a población se refiere, y por tanto mucho más complicados para atravesarlos en bici por la dificultad de conseguir agua.
Recuerdo cuando la chica de turismo de Barreal me dijo sobre una ruta de ripio, “por ahí no pasa nadie”. También recuerdo cuando yo fui por la que ella dijo “si pasa alguien”, y se perfectamente cuantos eran esos “alguien” Para ella el “nadie” significa lo mismo que para mi. Tengo esos dos recuerdos, y es mejor que no los olvide.

Según el mapa que manejo, el de YPF, tengo unos 700 km. de muy escasa hidratación, pero hay una tirada de unos 300 km. que no tendría ninguna población para avituallarme, quedaría a expensas de los coches y camiones que pasasen por allí. En esa zona de Argentina, con la ínfima población en los alrededores, y la escasez de tráfico que se le supone, quedar a expensas de los coches, es como quedar pendiente de un sorteo.
Si tengo que hacer cosas difíciles las hago, pero siempre como un medio, nunca como un fin. Si hiciese esa ruta solo por que es difícil, por hacer ciclo viaje extremo, me consideraría un guevón, boludo pelotudo en grado sumo, o sea, un gilipollas extremo, y es muy fácil de razonar. Para hacer cosas extremas en bici no hace falta venir al otro lado del mundo, simplemente intentaría subir el Angliru sin manos, por ejemplo.

Bajando Agua Negra hacia La Serena meditaba lo mucho que me había enriquecido esos 6 días que duró el paso de los Andes. Me planteaba muy seriamente volver a subirlo, hasta tal punto me gustó. El plan era hacerlo un poco más ligero, sin equipo fotográfico, 10 kilos menos. Más tiempo para los pedales, y menos para el revelado. Decidí que no por el tiempo. Ir y volver serian 3 semanas para no avanzar nada hacia el Norte.
Por eso estaba muy interesado en volver a hacer un paso cordillerano por encima de los 4.000 m., y San Francisco era el candidato ideal. La rudeza del desierto argentino sobre el mapa, y sobre todo el sentido común, se han impuesto.
Hasta Alaska creo que van a sobrar puertos que subir.

Nada más salir del lugar de acampada, la Posada Manantiales comenzaba la cuesta Pajonales, como ya había subido la cuesta Buenos Aires el día anterior y resultaron ser 8 km. ya iba preparado sicológicamente, quizá por eso se me hizo extremadamente disfrutable. Subía muy cómodo, también estaba fresco. Realmente estaba muy sorprendido, creo que iba en el plato mediano, y dos o tres coronas por debajo de la mayor, iba realmente sobrado. No recuerdo exactamente el desarrollo, y la velocidad simplemente nunca la supe. El sensor del Kateye desapareció justo antes de subir Agua Negra, pero si se un muy importante dato exacto. Subía a ritmo de 100m. de desnivel cada 20 min., y esto lo repetí varios “cienes” seguidos.
En la subida ripiada a Agua Negra, con mucho más desnivel, lo que en teoría facilita el ganar altura más rápido escalaba entre 30min. y 40 min. cada 100m. de desnivel. Solo se me ocurren dos explicaciones, una pequeña y la otra grande. Puede ser que la altura me influyera un poco, muy poco, en el rendimiento. La explicación grande es simplemente el pavimento. El ripio es considerablemente más lento que el pavimento, bastante bueno por cierto.

En medio de ese disfrute debido a mi aparente fortaleza, y buen estado físico, escucho un ruido. Parecía un roce de la rueda, no le hago caso. Lo vuelvo a escuchar y entonces me paro a investigar. Creo que es la correa del trípode que iba suelta. La sujeto y continúo. Al poco lo vuelvo a escuchar y me mosqueo de verdad. Me paro y comienzo una investigación, para aclarar un extraño caso de ruido mecánico ciclo-viajero.
No se si soy un buen investigador, pero en esta caso la eficacia fue directa.
Noté el portabultos trasero descentrado sobre la rueda. Fui a por el sospechoso numero uno, el tornillo de abajo del portabultos, efectivamente estaba roto. Lo cambié “in situ”, pero se terminó el disfrute de la subida, la ciclo escalada viajera deportiva, ósea, subir a saco con alforjas.

Es posible que alguna vez haya escrito aquí que no creo en la suerte, de palabra lo he dicho muchas veces. No fue suerte que pudiera reparar la avería, fue previsión. No fue mala suerte que el tornillo rompiera, todas las cosas tienen su vida, y los pernos no son una excepción. Tampoco fue suerte que llevase herramienta para reparar. Lo único que se acerca a la suerte es que el tornillo al romper dejo uno o dos mm. de rosca por el otro lado de cuadro donde poder “morder” con la Leatherman
y de esta manera poder desenroscarlo y sacarlo. Tampoco fue suerte que pudiera hacerlo todo yo mismo. Si no es por esto debería de llevar la bici en una camioneta o similar a cualquier taller mecánico de lo que sea,  taladrar el trozo de perno, y volver a hacer el agujero.

No se si la suerte existe o no, la buena y la mala, las dos, y tampoco me preocupa. Lo que si se es que intento no dejar nada de mi vida al azahar, y en eso llego hasta donde puedo. El caso anterior del extraño ruido mecánico es un buen ejemplo.
Bastantes cosas ya tengo que dejar bajo la voluntad y capacidad de otros, lo cual desgraciadamente, es casi como dejarlas a la suerte, como para dejar también las que dependen de mí.

Miércoles 3. Lo he pasado en Vallenar. Siempre que llegó a un núcleo urbano suficientemente habitado como para tener comercio variado, tengo una ocupación. Desarrollar la lista de cosas que necesito y que no he podido conseguir entre ciudad y ciudad. Se van acumulando cosas que al paso de los días cada vez son más, por otra parte el no saber la ubicación de los comercios, y tener que buscarlos, y lo que es más difícil encontrarlos, hace que aquí se multipliquen los tiempos rerspecto al lugar habitual de residencia.
El primero en la lista por importancia, conseguir plata, dinero, cash.
Fue laborioso conseguir cambiar dinero. En Vallenar no hay casa de cambio, y solo cambia un banco, el primero al que fui, y me marché porque tenía mucha gente. Después de un largo peregrinar por un montón de oficinas bancarias, por cierto, ¿Por qué hay tantas en un espacio tan pequeño?, terminé en la del principio, la única que cambiaba a no clientes.

A las 5 ya iba a partir hacia Huaco, podía llegar bien, siempre en teoría, solo unos 50 Km., de bajada, pero el casero me dijo que tenía que pagarle dos días por ser ya muy tarde, y en ese caso decidí volver a dormir allí.

Jueves 4. En la mañana consigo los tornillos y reparar la misma alforja que repare de circunstancias, con un trozo de cable, en Guadia Vieja de Argentina. Creo que ha quedado bien, pero además consigo una tuerca de mariposa y de latón para reparar el trípode.
Perdí un tornillo del trípode, de los que sujetan las patas, las sueltan o las recogen. El primer viaje con este trípode lo hice en 2.002, atravesé España y Portugal. Desde ese viaje siempre ha estado conmigo, fiel, y eficientemente. Nunca me ha fallado ni protestado, incluso volvió a mi cuando se dio un paseo “por libre” de unos 5.000 km, y unas 2 semanas. Lo dejé olvidado en un camión en Malargüe, al Sur de Mendoza, Argentina, y lo recuperé en Los Andes, Chile, un poco al Norte de Santiago, unos 500 km después. No es de fibra de carbono, no es ultraligero, pero si ultraduro, lleva conmigo 20 años o más, tratándolo como a un cacho de hierro, nunca duerme en la carpa conmigo.

Me han sugerido cambiarlo por uno de carbono, no creo que tengan la misma fiabilidad que este, pero hay una razón de más  peso. Me sentiría infiel, después de 20 años y cambiarlo por uno más ligero, sería como cambiarla por una más joven.

Hay una iniciativa que desconocía en Chile. No es de origen chileno, pero yo la he conocido aqui, me cautiva, me parece lindamente intrigante, y apruebo enormemente. Tiene aspectos en común con el 15-M, por aquello de "toma la calle", pero es bastante distinto, aunque tambien es reivindicativo, muy reivindicativo. Estoy hablando de "Acción poética en Chile"
La primera acción suya que yo ví fué en Santiago hace un par de meses, es esta

en Vallenar vi estas otras. Con una de ellas me sentí muy reflejado.



Cuando escribo esto es domingo 14 y estoy escribiendo en el Hotel Rocas de Bahía, en Bahía Inglesa. Por supuesto que no estoy hospedado en un hotel de 130 € la noche, 75.000 pesos ó 75 lucas, pero estoy aquí …La explicación el domingo 14.

El día al que me refiero ahora, el viernes 5 fue sin ningún género de dudas el mejor del viaje, como casi siempre, por que no lo esperaba. Me vi inmerso en un increíble documental de fauna marina, sin premeditación, de sorpresa… ¡Increíble!

El día anterior dormí en casa de Carmen. Pedí permiso para acampar en la primera casa que vi con verde. Aunque esto no es Asturias, desde Freirina hasta aquí hay verde, aunque luego me dicen que son malas hierbas. En fin nunca se esta contento.

Carmen me dio permiso para acampar afuera, debajo del quincho. Luego me invitó a dormir dentro, me cedió una pieza, una habitación. Hablamos, escuchamos música, tomamos té, en fin muy maja.
Por la mañana ella se marcho, y yo me quede fuera de la casa recogiendo, y descubriendo el desastre del queroseno para la cocina. Decido hacer un rodeo y pasar por Huasco para conocerlo, pues el cruce para la ruta costera esta donde he dormido, en Huasco Bajo.

Llego al puerto pesquero. Había un banco con dos parroquianos, cerca de ellos a  1 ó 3 metros 3 pelícanos, que por su puesto yo pienso que son imitaciones, ornamentos urbanos.

Nunca en mi vida había visto uno y pensaba que siendo salvajes no podrían estar tan cerca del hombre, y sobre todo totalmente inmóviles. Miro un poco más arriba y veo una tropa de muchos más. Empiezo a pensar que la municipalidad no tiene tanta plata para tantos pelícanos tan bien hechos, y después de un rato, me quedo casi paralizado pues uno se mueve. Lo que vino después fue una total orgía emocional, fue increíble.

Cuando llegaron los lobos marinos, entonces aquello se convirtió en un orgasmo de emociones.
No tenía con quien dejar la bici, pero si tuvierta la manera de desacerme de mis cosas de manera segura por un rato, me hubiera tirado al agua...¡Seguro!
No fue por falta de ganas.
El "piquiñin" lleva trato personalizado.
                                     
La bacanal "gastronómica" final.

Igual que las desdichas nunca vienen solas, parece que las dichas tampoco. No fue poco todo lo bueno que paso en Huasco, sino que además aquí no se penaliza la curiosidad, se premia.
Cuando ya salía de Huasco hacia Huasco Bajo para coger el desvío de la carretera costera, vi casi enfrente de la casa de Carmen un cartel con un lema similar a este, “Finca demostrativa del cuidado del olivo”, a mi eso me sonó como finca museo, exposición o similar. Paré y entre, ni lo uno ni lo otro. Allí se enseña a los agricultores de la zona las técnicas más adecuadas para el cultivo de este vegetal milenario, pilar de la cultura mediterránea.
Al despedirme el administrador me regalo una botella de aceite de la finca, “hecho” y envasado por ellos. Por cierto, la finca y este interesante proyecto es propiedad de la misma empresa minera que financió el jardín japonés de La Serena.
Me lo dio, en palabras textuales, por que “Por aquí pasan muchos, también ciclistas, y nadie se para a interesarse por lo que hacemos aquí”
Nos hicimos una foto de grupo, con burro y todo, de los de 4 patas y uno o dos rabos, y nos despedimos.
El premio a la curiosidad

Se puede observar la actitud de pánico del burro al sentirse cerca de mi. ¿Por que será?

P.N. Nacional Llanos de Challe, sábado 6 de abril. Son las 21:04 hora de aquí, unas 4 horas más allí, pero en los dos sitios de noche, oscuro como el carbón. No hace demasiado frío 18º C y bajando, aquí la sensación térmica para los mismos grados es de más frío que en España, tanto en Menorca como en Asturias.
Debería de estar descansando a estas horas, pero ocurre que para descansar hay que estar cansado, y hoy no he dado ni una pedalada. No he vagueado pero casi.
Llevo un ritmo que como no me espabile…
Dentro de tres días se cumplirán los 2 primeros meses por acá, y estoy bastante lejos de llegar a los 2.000 km en 2 meses. 1.000 km al mes es lo mínimo razonable, y ni si quiera he llegado a eso, creo que me tendré que poner las pilas, aunque eso es difícil si se da otra situación como la de la familia F.F.

Este P.N. esta dedicado principalmente a la conservación de la riqueza vegetal de la zona, principalmente cactus, obviamente es un sitio seco y en apariencia, solo en apariencia, carente de vida. La zona de acampada esta cerca del mar, de hecho se escucha continuamente su respiración. Es un arenal enorme salpicado de manchas verdes, unas son cactáceas, y otras no. Tengo junto a la carpa una hermosa mesa sobre la que estoy escribiendo, algunos insectos voladores parecen perseguir el cursor de la computadora estrellándose contra la pantalla. He limpiado la mesa antes de comer, un extremo lo “redecoré” como cocina, y el otro como comedor.
Hoy he cocinado, no recuerdo el último día que hice algo más que calentar agua para hacer leche, hoy no. Hoy puse aprueba de nuevo el combustible.

No me fue posible conseguir en Chile, a pesar de que lo busqué con ahinco, el combustible que me dio José Orviz. Por si lo que el llamó bencina, diluyente universal n. 4, o why gas, era aquí llamado querosene, probé con el, fue un fracaso total y absoluto. No llega a vaporizar por lo que arde en estado líquido, no hace llama adecuada, no calienta bien, y lo que es peor.  Deja el cazo negro como el carbón. Regalé el medio litro para evita la contaminación producida por tirarlo en cualquier sitio, y volví a lo conocido, gasolina de 97, la de mayor octanaje que vi en la gasolinera. Me ha quedado la cocina más sucia que con la benzina, pero todo ha sido como antes, la suciedad y el funcionamiento.

Asi funcionó con el querosene.

Después de comer, y siguiendo con el relax,  medio voluntario, medio impuesto, hice algo por vez primera en este viaje en una etapa… ¡Eché la siesta!
No desperté hasta las 7, y entonces ya estaba todo nublado, en eso esta parte de Chile parece superar a Asturias. Decidí dejar la caminata por el parque para mañana. Mañana tengo jornada intensiva, aparte de la caminata, levantar y seguir pedaleando hacia el Norte.

Siguiendo con la anormalidad del día, la actividad que sustituyo a la caminata no deja de ser original… ¡Me puse a leer El Principito!
Tengo un ejemplar conmigo desde hace varios días. Lo compre para regalárselo a Anely, la hija de Fabiola, creo que le hará bien. Si todos los individuos que forman eso llamado humanidad lo hubiesen leído, el mundo sería un poco mejor… ¡SEGURO!
No lo pude terminar, a las ocho ya no se podía leer.

A parte de terminar con la revisión del material fotográfico acumulado desde La Serena, y pasarlo a este “PCín”, lo cual lleva su tiempo, para dejar libres las 3 tarjetas que tengo, dos de 4 gigas, y una de 2 Gb, tuve que estar esperando a que llegase el guardaparque.  Roberto quien me recibió ayer, es nuevo aquí. Hoy me dijo que para informarme, mejor esperase a la llegada de su compañero que conoce mejor todo.

Ayer cuando me acercaba pedaleando, vi 3 paneles informativos del Parque. No había ya mucha luz, y además lo miré muy rápido, por eso me pareció ver en uno de ellos que el Parque estaba atravesado por una red de caminos peatonales.  Inmediatamente pensé en hacer una caminata de varios días, acampando en lugares diferentes, como hice en P. N. Torres del Paine. Para tomar la decisión final me hacía falta información imprescindible por la que tenía que esperar. Esa información no llegó hasta las 15:00 en forma de guarda. Parece ser que lo que yo vi no existe, solo un camino de unos 4 km en el sector del Parque donde estoy ahora, con lo cual el plan ya esta hecho, el único posible. 
 
La caminata por el parque del domingo 7 de abril fue mucho más interesante de lo que imaginé en un principio. La hora que suponía se convirtió en 4 y media. Agoté las 3 tarjetas, unas 650 fotos. Esto significa que antes de salir tengo que seleccionarlas,  reducirlas al mínimo, y pasarlas al “PCín” , para tener libres otra vez las tarjetas y poder seguir con la documentación gráfica del viaje.  El objetivo siempre es borrar un 66 % de los archivos dado que trabajo con ahorquillado de exposición. En cada disparo hago 3 fotos con distinta exposición, ahora medio punto por arriba, y medio por abajo.

A la llegada a la carpa, pude poner en práctica de una manera elemental la fotografía desde un hide.
La fotografía de fauna, tanto mamíferos como aves me parece de todas las disciplinas fotográficas la más sacrificada, laboriosa, y de resultados más inciertos. Pueden necesitarse meses de trabajo continuado para lograr la foto deseada. Un hide es un escondite donde se esconde el fotógrafo con su equipo, para no asustar a las especies que se quieren fotografiar. En ocasiones el hide se ubica en un lugar, para luego progresivamente ir acercándolo al lugar donde se espera será retratado el protagonista. Todo esto también implica un conocimiento profundo de la ecología del lugar.
He descubierto, de una manera casual, que una carpa puede hacer las funciones de un hide. Las aves se asustan menos de una persona dentro de una carpa, que suelta por el exterior. Para muestra un botón.
Hay alguna más en mi Facebook.

Lunes 8 He salido del Parque, cosas mas o menos interesantes me han pasado en el día hoy, ninguna demasiado sobresaliente para ser apuntada en el diario de ruta, el de “sucio”, y tampoco para que me acuerde al ver las fotos.
Pero si me ha pasado una por la noche, importante, no por que sea un hito, sino por la frecuencia con que se repite.
Ha pasado bastante tiempo desde el 5 de septiembre. Fatídico 5 de septiembre. También ha pasado tiempo aunque menos, de los dos meses que pase violado permanentemente en mis derechos más elementales como ciudadano. Ha pasado un poco menos de tiempo desde que dejó de revolvérseme el estómago al ver un uniforme del CNP., pero solo por que no he visto ninguno.
Con todo ese tiempo que ha pasado desde que fui violado permanentemente por una miembra del CNP y sus secuaces, aun me despierto por la noche con aquel recuerdo. Con la ansiedad a la que tuve que sobrevivir durante meses.
No se si lo he superado o no, lo que se es que después de tanto tiempo aun tengo estas experiencias, y no son agradables. No esta en mi voluntad controlar los sueños con los que me despierto, y no me gustan lols que me cortejan a veces.
Subí una entrada desde Santiago para no hablar más del tema, y no lo estoy haciendo. No hablo de lo que sucedió entonces, para eso esta ese informe, hablo de lo que me sucede ahora. Las consecuencias de aquello duran hasta el presente.
Quien no sepa de que estoy hablando, si es que hay alguien, aquí lo puede saber.   

En los paneles informativos del recorrido había uno que explicaba la Kamanchaka, creo que al final me entere de lo que es. Es un fenómeno que de da en muchos sitios.
Es la humedad del mar que entra en la tierra a baja altura en forma de niebla, neblina, nubes bajas, o kamanchaka. La niebla que me encontré a la salida de la Serena, que en esta parte del mundo le dan ese nombre, era Kamanchaka. Así lo entiendo.
Por lo que me comentaron hay lugares que por medio de unos tejido captan esa agua para el consumo humano.
Cerro Negro, punto más alto de la foto. Se aprecia la nubosidad y como su cima permanece cubierta por la kamanchaka.En sus faldas, muy cerca del mar, esta el recorrido que hice caninando.
Martes 9 de abril de 2013. Sigo avanzando a mi ritmo hacia en Norte. Mi ritmo no es que sea solo un ritmo lento, cansino, mantenido. Realmente es un ritmo multi-combinado creativo, de avance lento. Todos los días revisión del material fotográfico acumulado, lo que lleva su tiempo. A mi me lo lleva. Abdominales en días alternos. El trabajo de maletero en un aeropuerto no es lo más terapéutico para la espalda, y aunque ahora este lejos de el, el paso de las horas en bici se encarga de recordármelo. Casi todos los días veo cosas en el material que considero inteligente reparar antes de que me ocasione una mayor perdida de tiempo, como es tener un problema en la ruta, tener que desarmar la bici, y buscar un sitio para ponerme a solucionarlo. A pesar del inmenso espacio, no siempre se encuentra un lugar adecuado con facilidad.

Ayer en la noche monté la carpa en Caleta Totoral, ya la monte pensando en un hide de circunstancias. Me gustó la experiencia de los días en Llanos de Challe.

     No obtuve los trofeos fotograficos apetecidos, solo me llevé a estos dos, ¿o seran estas dos?
 
Hoy se cumplen 2 meses desde que llegué, por eso es el día esperado para hacer balance económico. No tengo datos exactos de compras con la tarjeta, solo comida y algún albergue. De lo que he cambiado en moneda local, argentina y chilena he gastado exactamente 820 €, 420 € al mes. Teniendo en cuenta que en Menorca pago 400 € al mes por un apartamento de unos 30, 35 metros, agua y luz aparte, a esto se le suma comer y beber, y gastos esporádicos, explica la parte mas importante de la financiación del punto 7 de EL PROYECTO.
Si a lo anterior le sumamos que tengo cero gastos de coche, no lo tengo, lo bote al año de llegar a Menorca cuando vi que podía vivir si el, me muevo solo en bici, explica el superávit de algunos años a pesar de trabajar solo 6 meses, y casi solo la mitad de ellos a jornada completa, y viajar en bici por el invierno. Obviamente el sueldo es de maletero.

Como casi siempre, se puede llegar al mismo lugar por diferentes caminos. Aunque la sociedad continuamente transmita la idea de alcanzar una economía personal saneada por el camino de ganar mucho para poder gastar mucho, hay otro. El camino de ganar poco, por que se necesita gastar poco. Todo lo que no tengo es por que no lo necesito, y no me preocupa. No me preocupan las cosas que no necesito.
Además hay otra razón. No me gustaría llegar a ser tan pobre, tan pobre, tan pobre, que solo tuviera dinero.

La mayoría no tiene razón por el mero hecho de ser mayoría, esa es la tiranía de la democracia, la dictadura de las mayorías. No se si se puede salir de ella, pero si se que se puede intentar, y lo más imposible es lo que no se intenta.

El miércoles 10 puede que haya sido el día que antes me he puesto en marcha, pero también hay que decir que no monté carpa, me monte un vivac en el corredor de una casa. Ya se sabe que donde fueres, haz lo que vieres.


Ayer a la noche llegue a Puerto Viejo. Otra vez la cartografía que manejo me dejó desubicado. No son 4 casas como en otras caletas, esa fue la sorpresa, esto es enorme. Resultó que Puerto Viejo es la mayor “toma” de todo Chile. Es una ocupación ilegal, aparte de todos los problemas higiénicos que eso genera al no haber la adecuada infraestructura, degradación paisajística y demás hay otro mucho más grave. No es una ocupación por necesidades de vivienda. Es una ocupación por “imperativos vacacionales”, son segundas residencias. Por lo visto, según me han explicado, primero ocuparon en Copiapó su residencia habitual, y luego en Puerto Viejo la de verano. Parece ser la misma situación de los ocupas de verano en Menorca, pero en versión familiar, y claro en ese caso con más infraestructura. 
Panorámica de Puerto Viejo, desde mi zona de "okupación". Yo dormi en el corredor con "tablas" blancas que se ve a la derecha de la foto.

En la ruta he conocido a un bicicletero local, es de Viña del Mar, pero vive entre Caldera y Bahia Inglesa. Me ha llevado a conocer una playa muy linda que me hacía pensar estar en Asturias. Tenía verde todo alrededor, una afloramiento de aguas subterraneas es el causante, pero para no confundir al personal, tambien tenía un leon marino muerto sobre los cantos rodados, bien visible, y más olible.

Podeis ver en este vídeo al bicicletero local, y a un servidor. Es la primera vez que hago esto, y no se como saldrá, pero se que si no lo intento nunca lo sabré.
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parece ser que esto de arriba no funciono. Pasamos al segundo intento.

http://www.facebook.com/photo.php?v=635508473141930&l=4882453447889766239

Tercer intento   http://www.facebook.com/photo.php?v=635508473141930&l=4882453447889766239

A eso de las 17.00 llegue a  Caldera. Hora insólita para que yo termine una etapa. Di una vuelta en busca de un mejor alojamiento, y lo encontré …¡vaya que si lo encontré!
Después de ver en Caldera dos hostales por 8 y 10 lucas, o sea 1.000 pesos chilenos, decidi volver a Bahia

Hoy es jueves 11 de abril de 2.013, ahora aquí es de noche, y allí muchos estaréis ya durmiendo.
Ayer tenía pensado coger una cama, con “pieza” para mi solo, o compartida, pero una cama en Caldera, para poder trabajar y subir una buena crónica como me gusta hacer. No me gustó mucho el panorama en Caldera, y a pesar de que tanto aquí como en Argentina, la diferencia entre un camping y una cama es mucho menor que en Europa, dicho de otra manera el camping es muy caro, 5.000 pesos un camping y 8.000 una cama, decidí volver 6 km atrás para acampar, pero …

De la que volvía al camping iba preguntando el precio del alojamiento, algunos precios del orden de 130 €. Precisamente en ese hotel cuando me marchaba ya de noche, surgió de la oscuridad una persona que comenzó a hablarme, interesándose por la bici y el viaje.
No me pareció chileno, por su manera de conversar, tanto el fondo, como la forma, sus ideas y su acento, pero si lo era, además era el administrador del hotel. Se dispuso a ayudarme y permitirme acampar en el hotel, luego lo pensó mejor y me trajo a su casa. Este también lo pensó mejor como el maestro de Chapilca, del acampar en el hotel, se pasó a acampar en su casa, de eso a dormir en su casa, y de eso a estar solo en casa… ¡toda la casa para mi!, pero eso no es todo.

No es una casa muy normal, tiene un modelo de construcción muy ecológico, casi íntegramente va a volver a la tierra de la que salió. De eso ya se están encargando las termitas, pero tiene algo aun más especial…
Tiene dos puertas como muchas casas. La entrada general da a la calle, con vecinos y todo. Puedo ver más gente aquí en una hora que en los pasados 6 días juntos. A un metro de la entrada a la finca se puede dejar el auto, y la bici dentro de la finca. La otra puerta, la de atrás, hace que la casa, con todas las "características ecológicas” que tiene, sea especial, muy especial, sea mágica …
¡¡¡LA PUERTA DE ATRÁS DA A LA PLAYA!!!

Es increíble, literalmente de película. Acabo de ir a tirar al mar dos bollas con marisco que saque del agua esta mañana. Iban a la deriva, y si no me voy, o nos vamos a comer el marisco que llevan, por lo menos que no se muera. De regreso he contado los pasos desde el mar, hasta la puerta, la mágica puerta de atrás. Hay unos 50 metros hasta el mar, más menos 5 metros dependiendo de la marea. Por fin he llegado a ver que aquí hay mareas, no son grandes, hoy más o menos 1 metros, pero las hay. Como además la playa tiene bastante pendiente el mar no se aleja demasiado, unos 5 metros.
Hoy me he bañado dos veces, el agua esta bastante fría, no tanto como el Mediterráneo, o el Cantábrico en invierno, pero bastante fría. La dosis fue la de invierno, 10 respiraciones de nado bilateral mar adentro y salir a braza. La primera nada más despertarme, cosa de despabilar, y la otra…
bueno pues eso… ¡¡¡LA PUERTA DE ATRÁS ES ESPECIAL!!!

5 comentarios:

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  2. Hola, Cicli (ahora sí)
    Antes que nada, gracias por tu esfuerzo pedalístico y por la dedicación para contárnoslo, y enhorabuena porque sin duda estás viviendo una (otra) aventura fascinante.
    Para responder a la pregunta que planteas: el prefijo pan-, de Panamericana, significa ‘totalidad’ o ‘conjunto’, como en panteísmo (doctrina filosófica que considera que todo –la Naturaleza, el Universo- es Dios) o panarabismo, que postula que todos los pueblos árabes conforman una única nación, y de hecho propugna su unión política.
    La razón de que la Panamericana lleve ese prefijo, sacada de la wikipedia: “la carretera Panamericana, también llamada ruta Panamericana o simplemente Panamericana, es un sistema colectivo de carreteras, de aproximadamente 25.800 km de largo, que vincula casi a todos los países del hemisferio occidental del continente americano con un tramo unido de carretera, desde Alaska a Buenos Aires”. O desde Buenos Aires a Alaska, claro; aunque por lo visto falta un tramo de 87 km, el ‘tapón de Darién’, entre Colombia y Panamá, porque la zona es “reserva de la biosfera”. Aunque no sé por cuanto tiempo: al parecer ya hay proyecto para completar la Panamericana asfaltando también ese tramo. Pero bueno, ‘ella’ lo explica mucho mejor y más ampliamente que yo aquí:
    https://es.wikipedia.org/wiki/Carretera_Panamericana
    De todos modos, mejor que nadie aquí la conoces -y más la conocerás- tú, porque ella, o sus paralelas para protegerte de los camiones -o los camioneros- viene a ser tu ruta y/o tu objetivo, no?
    Lo dicho, confío en que tu aventura fluya debidamente y todo te vaya muy bien.
    Un saludo

    Tomás

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  3. no no es mi objetivo, no lo es ninguna ruta en concreto.
    el objetivo si se puede llamar asi, tiene una serie de destinos, u objetivos locales que no coinciden con ninguna carretera, de hecho si fuera por la 5, es bastante mas corto que decir Paanamericana, ya estaria casi en Ecuador y aun no he salido de Chile

    GRACIAS por tu generosa respuesta, pero creo que no es correcto el termino Occidental en este contexto, creo que Occidental es un termino cultural no geografico.

    Me decia un colombiano que e Darien no lo quieren abrir los gringos para que no se a un coladero de droga

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Le agradezco sus comentarios.